
Quien contempla el cosmos admira su propia proyección. Derecha e izquierda siguen el eje de su cuerpo; el fuego alumbra a la medida de sus ojos; son sus temores los que moldean sus hados y sus palpitaciones las que acompasan la música de las estrellas. Quien contempla el cosmos ve proyecciones de sus ancestros, de sus contemporaneos y de su futura descendencia. Quien contempla el cosmos ve su propia, privada e íntima proyección: su obra.

Dime tú que tan peligroso es jugar con Fuego, dime tú que tan espelusmante es enamorarse de un ser que habita en un plano superior, donde no existe cávida para un mortal, en el que los sueños están prohibidos, donde amar es un pecado mortal...
ResponderEliminarDisculpa las molestia pequeño ser superior, solo soy un jaguar que mira a la luna que con su belleza lo ha cautivado, con su intriga lo ha envelezado, con su brillo lo ha cautivado,y estúpidamente no ha hecho mas que enamorarse de ella, de la luna de ese superior que le impide acercase...
NO se qué me pasó contigo.... lo siento...!